domingo, 30 de abril de 2006

No dejes que una buena iluminación te arruine una foto

Por las conversaciones de e-mail que estoy manteniendo con algunos de vosotros, tengo la sensación de que hay una pequeña, pero entusiasta armada de Nouveaux Flashers dispuestos a invadir el mundo con solo un flash (de segunda mano) de 60 watios por segundo.

Por ejemplo, me pregunto que pensarían los motoristas que pasaron por cierta calle de Rumania hace unos dias, cuando vieron a un fotógrafo - completo con un flash en su soporte - fotografiando un árbol muy bien iluminado. Y no me lo estoy inventando, ha ocurrido.

(supongo que en estos pensamientos aparecería seguro la palabra que usan los rumanos para decir "drogas")

Y no, no me estoy burlando de ese lector. Al contrario. Creo que es estupendo. Aprendes practicando y he visto una inundación de genuino entusiasmo en este sitio desde el primer momento, lo cual me hace sentirme muy bien por haberlo creado.

Pero puesto que creé este sitio para ayudar a la gente a evitar muchos de los errores que comenten los fotógrafos principiantes, deberías considerar esto:

No te dejes llevar demasiado por por este entusiasmo por iluminarlo todo y no impongas una luz a una imagen que podrá haber quedado tan bien (o incluso mejor) con la luz ambiental.

Digo esto porque yo mismo suelo aplicar todos los trucos que aprendo en la primera ocasión que se presenta. Y no me creo que sea el único con esta patología.

En la lista de preferencias para elegir cualquier imagen en el catálogo de un fotoperiodista, el contenido y el instante tienen prioridad sobre una buena iluminación. Si te concentras demasiado en la luz, a costa de los otros dos parámetros, te estas haciendo un flaco favor. Y a tus fotos.

Un ejemplo. Ayer fui a una de las audiencias del juicio contra John Allen Muhammad (el francotirador de Washington, D.C. de 2002) con un flash, su soporte, el paraguas y los Pocket Wizards.

Por supuesto, este es el equipo que me llevo siempre que salgo con la cámara. Pero aún así...

Teníamos la oportunidad de fotografiar a los actores principales del segundo juicio por los asesinatos que se produjeron en Maryland. Realmente, me sentí muy orgulloso cuando con la luz ambiente solo podía disparar a 1/20 f/2.8 y con ISO1000. Simplemente monté el flash en su soporte en un rincón, lo puse en manual a plena potencia rebotando en el techo y pude trabajar a 1/125 f/2.8 ISO400.

Para no hacer la historia más larga. Los abogados se preocuparon de como reaccionaria Mr. Muhammad ante nueve cámaras de vídeo y otros tantos fotógrafos con su armada de flashes. Aquello era un verdadero circo mediático y probablemente no demasiado respetuoso con el proceso judicial.

Tras ver como el juez estaba a punto de tirarnos a todos a la calle, acordamos que Chris Gardner de AP fuese el único fotógrafo en la sesión. Solo podía utilizar luz natural, pero era nuestra única oportunidad.

Tuvimos suerte. Funcionó y Chris y yo nos pasamos la siguiente hora grabando CDs para todo el mundo.

Durante ese rato, Chris me preguntó "¿Siempre llevas todo ese equipo de iluminación a cuestas?"

"Sí, sí" le dije. No es demasiado pesado llevar siempre este equipo ligero colgando del hombro, así que ¿por qué no? Mientras pueda llevarlo... ¿le ves algún inconveniente?

Bueno, el inconveniente es sutil y escurridizo.

El inconveniente es que llegas planeando la iluminación. Y puesto que llevas esa idea preconcebida te puedes perder una fotografía que surja espontáneamente. ¿Por qué? Porque no dejas que las cosas se desarrollen de forma natural, orgánica.

Tal y como yo lo veo, la cosa es así: El mayor beneficio de añadir luces es poder aumentar el nivel medio de tus encargos. Es así de sencillo.

Puedes decir lo mismo de los retratos, aunque no siempre es así. Intento pensar en el flash como una opción, junto a todas las luces ambientales que tenga a mi disposición. Voy preparado para usar el flash, una ventana, la luz de la mesita, los fluorescentes, un haz de luz solar. Cualquier cosa. O todas a la vez.

Simplemente no aparezcas con tus ideas preconcebidas e intentes aplicarlas siempre. El placer de dejarse sorprender por las ocasiones es la mayor fuerza que un fotógrafo puede tener, al menos esa es mi opinión. Tienes que estar preparado para que ocurran cosas interesantes. Ten tus ojos abiertos.

Y si no aparece (o si no la ves aparecer) entonces prepara una buena iluminación. Y hazlo bien.

Para un martillo, todo parecen clavos. Esa es la trampa. No seas un martillo. Añadir luces es una buena opción.

Simplemente no la consideres la única opción.

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